12.29.2010

Viaje a la patria chica de García Márquez

Encontré este articulo tomado del El Pais...se los dejo.
La Ruta de Macondo, como se denomina al itinerario, discurre a lo largo de una carretera que mira, de un lado, una inmensa mole de montañas, la Sierra Nevada de Santa Marta, y del otro, el mar Caribe. "Es como un viaje hacia el pasado para llegar a Macondo", ha explicado Sandra Pubiano, gerente de la oficina de proyectos del Departamento del Magdalena, del que Santa Marta es capital.
El recorrido llevará a los turistas a la Gran Estación, El Camellón de Los Almendros, la Biblioteca Remedios La Bella, la Casa del Telegrafista y finalmente, la casa de Gabo, donde se pueden "palpar las semblanzas del pasado, la descomunal historia del Nobel y su vida singular".
En la ruta inaugural del tour a la tierra del autor de Cien años de soledad participarán los operadores turísticos, hoteleros y personal de las agencias de viaje. Además, en la próxima feria internacional de la Asociación de Agencias de Turismo, en febrero de 2011, se informará en detalle de esta peculiar iniciativa.
El propio García Márquez rememora en su autobiografía Vivir para contarla un viaje a Aracataca, cuando acompañó a su madre a vender la casa. En la ruta por ferrocarril, dice el autor, "cada río tenía su pueblo y su puente de hierro por donde el tren pasaba dando alaridos, y las muchachas que se bañaban en las aguas heladas saltaban como sábalos a su paso para turbar a los viajeros con sus tetas fugaces".
El plan con transporte incluye un recorrido cultural por los municipios de la Zona Bananera y Aracataca y paseos en bicicletas taxi para conocer Macondo, sus calles y los lugares de la infancia del más importante escritor colombiano y el espacio físico de buena parte de su obra.
Pedro Bonilla, el gerente de la Corporación Tayorona, dedicada al turismo regional, ha declarado que aspira a que la apertura al público de la Ruta de Macondo alcance a los turistas internacionales de los cruceros que atracan en Santa Marta.
Hace casi cuatro años, cuando Gabo cumplió los 80, se anunció la apertura de una ruta por vía férrea, la de un tren amarillo, también desde Santa Marta, pero el proyecto no cristalizó. El Gobierno colombiano remodeló la casa natal de García Márquez en Aracataca y la convirtió en un museo, que será uno de los principales atractivos de la nueva Ruta de Macondo.

12.28.2010

Concepción Benites, mi madre.

Recuerdo que mi padre me dijo una vez que vio a mi madre, sola en el jardín posterior  de la casa, el llegaba después de un largo viaje, entro sigilosamente a la  casa, el era  del tipo que pensaba que todo el mundo era infiel, tragóse sus pensamientos al  ver a mi madre sola cuidando las plantas de la antigua casa. Dice El que le pidió a Dios que le concediera a mi madre concebir, pues temía que la soledad abrumara su vida.

No se si Dios escucho la petición de mi madre y mi padre, pero después de diez largos años de matrimonio, cerca al día que le dio el nombre a mi madre, pues ella nació un 11 de diciembre, cerca  al día de la inmaculada concepción, probablemente fui concebido, obviamente mi concepción no fue tan inmaculada, tuvo que haber sexo sino no estuviera aquí,(no digo que el sexo sea malo) nueve meses después de diciembre, en agosto, bajo una lluvia copiosa, llegue a este mundo.

Recuerdo de mi madre, el Kinder, mas antes obviamente no recuerdo nada, recuerdo la vez que me escape por debajo de las piernas de la profesora, los  desfiles en el balneario de Ancón , cuando todavía era el balneario  don de se reunía la proust de la sociedad limeña, la vez que me pusieron un cartel en un desfile que decía “yo seré doctor”…cosa que obviamente no se cumplió, la lucha por tratar de que ingrese a la primaria a pesar de que era muy niño, tenia 5 años, el estar atenta a mi desarrollo en la escuela, las tareas, el exigirme a veces demasiado, el acostarme temprano, el regalo que a veces mi padre no podía darme ella con sus ahorros lo conseguía, el regañarme por decir lisuras, ella siempre decía “ yo viví con una señora cuya boca era una letrina , pero nunca le aprendí ninguna lisura” hasta ahora es su frase, pareciera que veía en mí esa parte de mi padre  que podía ser corregida.

La manera estoica con que asumió el que mi padre nos dejara, ha habido también muchos problemas, discusiones y castigos que en mi adolescencia me parecieron injustos, pero probablemente sirvieron de mucho pues siempre he sido algo rebelde y mas que eso testarudo. Recuerdo de ella el café a las 12 cuando me amanecía haciendo los trabajos para la universidad, el sentirse mas feliz que yo el día que recibí mi titulo,  el hacer que los logros de otros sean tus logros, la comunicación constante.

Ayer antes de regresar de Trujillo de una reunión de negocios le  dije al taxista que se detenga en una de las mejores tiendas de dulces y compre los mejores antes de regresar a Lima. La vida le  dio un regalo, aunque yo me considero una carga,  y a la vez a mi me dio la bendición de tenerla a mi lado, creo que después de 29 años conmigo, ha hecho un buen trabajo, siempre me dice que no me deja herencias, me ha dejado el amor, amor a Dios, a la familia, a la vida, y con esa herramienta es suficiente como para sobrellevar esto que llamamos vida.

El temor de todas las enamoradas amigas, novias, esa es mi madre, la mujer silenciosa, que no discute, que con la mirada ya te dijo todo, que se ríe cuando hay que reírse, que sufre también cuando tu sufres, por eso   prefiero estar lejos la mayor parte del tiempo, no creo mucho en los días de la madre, creo que cada día debe ser importante, y que no hay necesidad de esperar un día para regalarle algo a alguien, cada día es especial si tu lo quieres.

Hay un verso, esta en la Biblia, que  tratare de parafrasear “regalo de Dios son los hijos, y de gran valor es el fruto del vientre”, ¿cual es el mejor regalo que nuestros padres quieren?, siempre le hago esa pregunta tonta a mi madre ¿que quieres que te regale?, pero mi madre me dice: el mejor regalo que me puedes hacer es  que nunca te olvides de Dios así como el nunca se olvido de mi, es un regalo difícil de hallar pues se trata de una promesa, cosa difícil de cumplir ...pero trataré de cumplirla.

12.26.2010

La ola verde

Foto: David Campuzano - El Espectador
Interesante articulo de Lucho Garzon, sobre lo que nos deja el 2009 en Colombia, aqui se los dejo.




En enero me sentí  encima de  una cicla estática pedaleando y pedaleando, aumentando la presión por el esfuerzo y viendo que entre ese mes y el siguiente, a pesar de que aumentaban las frecuencias cardiacas, no nos movíamos del mismo sitio.


Nos ridiculizaban como los tres chiflados. Las encuestas nos colocaban siempre en márgenes de error, los entrevistadores nos miraban entre burlones y con consideración, los columnistas señalaban que tenía más corriente un aljibe que nosotros, y todo se concentraba en quienes encabezaban listas al Congreso y en los agarrones de padre y señor mío entre Noemí y el Dr. Arias, cuyo lenguaje y agresividad se asimilaba a una confrontación vía twitter entre José Obdulio Gaviria y Daniel Samper Ospina.


Mientras tanto nosotros hacíamos una campaña con la expectativa de alcanzar, entre los tres (Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y el suscrito), 400 a 500 mil votos, sin importarnos quién era el ganador, promoviendo las virtudes de los tres y no la antropofagia y la descalificación que le es inherente a la política colombiana, reivindicando  los impactos urbanos, sociales y de cultura ciudadana que significaban trece años de gestión de los tres, destacando aquello de que éramos trillizos de úteros diferentes pero que éramos eso: trillizos.


Hicimos una campaña riéndonos de nosotros mismos y nos asociábamos a un Beethoven y su solemnidad, Elvis Presley y su vitalidad y Calle 13 con su irreverencia.


Tan no nos tomaron en serio que, luego de la consulta, los medios de comunicación y la Registraduría estaban más pendientes de quién había ganado en el conservatismo con un resultado poco halagador, y no del millón 800 mil votos, repito, un millón 800 mil votos, logrados por el Partido Verde, que nos colocaba como una verdadera alternativa ganadora para mayo 30. Es más: habíamos obtenido cuatro veces más de los votos del Polo y el doble  del Partido Liberal, en sus respectivas consultas.


Después empezamos el proceso de la montaña rusa; ya no éramos tres sino cuatro, por el extraordinario aporte que le hacía Sergio Fajardo como fórmula vicepresidencial, y la simbología del lápiz que, acompañado con la Constitución y la experiencia de gestión de los cuatro, logró colocarse en la cima de lo que Antanas en su momento denominó Legalidad Democrática.


Logramos implantar en la piel de los ciudadanos y las ciudadanas, no sólo en Colombia, sino en el mundo, lo que propendemos por la prosperidad de la gente, pero no a cualquier precio ni utilizando ningún tipo de atajo para lograrlo.


De la indiferencia de los medios de comunicación nos convertimos en la novedad y en la propuesta ganadora de la campaña. Cuando uno calza 40 no puede usar zapatos 32, y ni nuestra organización,  ni nuestras finanzas, daban para semejante oleaje verde


Menospreciamos el poder de la política tradicional, que se sintió afectada y cual revolcón empezó a organizarse. Empezaron los rumores con estrategas profesionales en el campo, en donde prácticamente convertían a Antanas en un Herodes porque supuestamente iba a acabar con los derechos de los niños y los más elementales accesos para su calidad de vida.  Lo convirtieron en el mejor aliado de Chávez y su proyecto, por decir solamente la décima parte de lo que hoy dice y hace el presidente Santos del mandatario vecino. Lo volvieron símbolo del ateísmo y no valió que monseñor Rubiano saliera a darle la bendición. Lo convirtieron en el riesgo más alto para la seguridad democrática, porque cuestionaba las chuzadas y los falsos positivos, y en objetivo de degradación del trabajo porque dijo en una entrevista lo mismo que ya había dicho Juan Manuel Santos sobre el salario de los médicos.


Y en la naturalidad, espontaneidad, y si se quiere ingenuidad, Antanas comenzó a declararse jefe del departamento de autogoles, y sin querer desconocer nuestros errores, que entre otras fueron el sectarismo, el creer que en las otras campañas estaban los deshonestos y en la nuestra estaban solamente los puros, en hacer de la red social un símbolo que aunque fue extraordinariamente exitoso en las principales ciudades, en el resto del país demostró que es ineficaz dado el atraso de penetración tecnológica, lo cierto es que terminamos asumiendo una actitud más a la defensiva, como si fuéramos responsables de no sé qué delitos, y perdimos la iniciativa para mostrar la solidez de nuestras propuestas.


Subíamos y bajábamos en las encuestas, lento en el ascenso, y a partir de la tercera semana de mayo, empezó la caída libre que cuan vértigo nos afectó tanto que no supimos reaccionar el 30 de mayo, y ahí con el primer veredicto nuestro desconcierto fue total, hasta el punto de costarnos reaccionar para enfrentar la segunda vuelta, mientras se producía el desfile hacia el candidato ganador, todos en lugar de  ver nuestra extraordinaria votación y las circunstancias con que lo logramos sin antecedentes en la historia colombiana, empezamos a hacerles eco a quienes buscaban responsables por doquier.


Ahí empezó la sensación del transatlántico que ahora  necesitábamos que no naufragara cual  Titanic, y todos así estuvimos en los momentos felices con el ascenso de esta ola verde que logró empoderar una significativa cifra de parlamentarios, una organización regional y un reconocimiento nacional e internacional. Y a fe que lo hemos conseguido, las aguas son más calmadas y el barco no naufragó, y hace con su pequeña bancada un extraordinario ejercicio propositivo, independiente y deliberante en el aspecto legislativo.

12.24.2010

Jesus, puedes verlo?

Fotografía: Child of Gaia
Devianart


















Son las 11 de la noche, en este año casi todos los días, no solo por navidad, hay niños  trabajando, pidiendo limosna en las zonas más ricas de la ciudad de Lima, muchos nos hemos acostumbrado a tener esta imagen, es mas esto sucede o es común en casi todas las ciudades del tercer mundo.

En pocas horas será navidad; se dice que una vez se acercaban los niños a Jesús y El …pues los saludaba y bendecía…algo así como lo que hoy hace San Nicolás con los mas chiquitos…mucha gente alrededor le dijeron que los niños molestaban, Jesús ante esta actitud de los adultos les respondió “que el que menosprecia a un niño era como menospreciarlo a él.

No sé si tu, pero en cada niño que viene con sus frunas (dulces) o trata de venderte algo cuando vas en tu auto, quizás puedas ver algo más que una molestia, quizás puedas ver algo más que una cosa rutinaria, muchos dirán  pero es que sus padres son culpables, otros dirán yo no les doy nada porque es una mafia que los explota, quizás tengan razón, pero que ¿hacemos como sociedad para detener estas cosas?, probablemente nada.

Yo empecé a trabajar desde adolescente y créanme no era porque alguien me explotaba ni nada, es porque amigo mío por si no te has dado cuenta hay mucha gente pobre en este mundo.

Así que haz un esfuerzo, mas allá del rostro del niño que te molesta pidiendo algo quizás puedas ver a Jesús, Richard Rogers, premio Pritzker de arquitectura (similar al Nobel) alguna vez en una conferencia dijo que lo que mas le molestaba de la sociedad actual era que tiene la capacidad para disminuir o hasta eliminar la pobreza pero que simplemente se niega a hacerlo.

No quiero aguarles la fiesta, Feliz navidad para los seguidores del blog, sé que muchos están haciendo muchas cosas para hacer de este mundo un mundo mejor, paz a la gente de buena voluntad.

Feliz navidad a los que están cerca y a los que están lejos, a los que están frente a una laptop o a los que comparten una cabina de internet, a los que son amigos míos y a mis enemigos también, Feliz navidad para todos.

mab

12.16.2010

Entrevista a Enrique Peñalosa, Ex-Alcalde de Bogotá y gestor del TransMilenio.

Tomado de Plataforma Arquitectura.


















Hace un tiempo atrás, sostuve una distendida conversación con Enrique Peñalosa, ex-Alcalde de Bogotá y uno de los principales gestores del sistema de buses rápidos TransMilenio. Peñalosa es un tipo carismático, de una gran labia y una vasta trayectoria en el ámbito de las políticas urbanas. Enrique Peñalosa ha trabajado en distintas ciudades del mundo, es un conocedor de las experiencias en transporte en América Latina, y cuando se le pregunta por Chile no deja de dar su opinión informada. Para todos los que piensan que Transantiago representa lo peor del Chile reciente, esta entrevista más que hundir el dedo en la llaga, busca abrir el debate sobre temas de fondo, ésto es, inversiones en transporte público v/s transporte privado, subsidios al sistema de buses, nacionalización del transporte y otros más. Con Peñalosa hablamos también de visión de ciudad y de cómo hacer urbes a gusto de las personas. La entrevista completa después del salto.


Enrique Peñalosa fue Alcalde de la ciudad de Bogotá en el periodo 1998-2000. Bajo su administración se impulsaron importantes reformas urbanas, entre ellas, el sistema de buses rápidos TransMilenio basado en el sistema de Curitiba, Brasil. Desde su gestión, el sistema de Bogotá ha sido tomado como ejemplo en muchas ciudades del mundo. Actualmente Enrique Peñalosa es miembro del partido verde de Colombia y es invitado frecuentemente a exponer a lo largo del mundo sobre políticas progresistas en temas de transporte público entre otros.

Para Peñalosa, un asiduo expositor en ponencias internacionales, mientras más ciudades y lugares recorres, más te vas dando cuenta que los problemas y las personas en los distintos países son más parecidas de lo que usualmente se piensa. La siguiente es una entrevista realizada en el contexto de las conferencias Urban Age. Dicho eso, parte de la entrevista hace referencia al impacto que tienen éstas en las políticas públicas de las ciudades que las acogen. El resto de la entrevista se enfoca en temas de transporte y políticas urbanas en Chile. En Palabras de Peñalosa, “obviamente, mientras más ricos –son los países – los problemas se van diferenciando, por ejemplo Chile. En Chile ocurrió algo muy curioso, y es que el Estado de Chile promovió la expansión de Santiago, la expansión y la sub urbanización, cuando eso ya era claro que era un gran error.”

Javier Vergara Petrescu (JVP): Considerando que has tenido la oportunidad de asistir a todas y cada una de las conferencias Urban Age realizadas a lo largo del mundo. ¿Cuál es, desde tu punto de vista, el alcance que tienen éstas en la manera de hacer políticas públicas en la ciudad sede?

Enrique Peñalosa (EP): Aunque hay ciertos acuerdos fundamentales, el tema del urbanismo no es una ciencia. No hay forma de probar matemáticamente, que es mejor tener ciclo rutas a que no tener, que la densidad de una ciudad de 120 hab/há es mejor que otra, etc. En general hay ciertos argumentos con los que uno puede probar ciertas cosas, pero entonces es interesante que se reúnan expertos en el mundo, y se discutan ciertos estándares, que algunos expertos desde afuera feliciten o critiquen ciertas cosas. Esto da pie a una discusión. Me parece que eso tiene de alguna manera cierta influencia, y termina generando un apoyo intelectual significativo a ciertos proyectos, y una crítica a otros.

JVP: ¿Han habido impactos inmediatos en las políticas urbanas?

EP: No. Ojalá que las decisiones políticas tuvieran respaldo popular, lo que tienen que tener necesariamente es respaldo de los grupos dominantes, esto es es el 30%. No estamos hablando de los multimillonarios a los cuales se refería Marx, es decir, los dueños capitalistas de la sociedad, pero sí estamos hablando de las clases medias altas. Ellos son los que deciden.

Curiosamente, las ciudades se hacen para los grupos de clase media alta, y casi que para los adultos, “hombres” de clase media alta. Y como es un tema complejo, los mismos ciudadanos pobres no son conscientes de qué es lo que les conviene.

Ellos mismos no son conscientes que tiene derecho a tener aceras, a tener ciclovías protegidas. Los que tienen todos los derechos son los señores poderosos, los que tiene carros.

JVP: Al parecer, en muchas ciudades el problema descansa en la idiosincrasia local donde aún existe una visión muy paternalista de las autoridades.

EP: Si los problemas en las ciudades no se están solucionando es porque éstos están mal diagnosticados. Si tienes una enfermedad y te dan el remedio para otra, así no te vas a mejorar. Muchas de las cosas que pasan en las ciudades son contra intuitivas. A uno “le parece” que hacer vías más grandes resuelve el temas del embotellamiento. Por ejemplo,

…en Santiago quedaron muy felices con sus autopistas con peaje inteligente, y creen que esa es la gran solución, y yo pienso que esa no es la solución, que se van a embotellar, y los problemas de la ciudad en baja densidad son muy graves, y obviamente en ninguna parte del mundo se han solucionado los temas de embotellamientos construyendo mas vías. En ninguna parte.

Obviamente, durante los primeros años de construidas las vías se alivia el tráfico, pero 10 años después, es otra la historia. Entonces son muchas cosas contra intuitivas. El problema de los sistemas urbanos es que parecen ser muy obvios y no lo son. A uno “le parece” que es el sol es el que da vuelta alrededor de la tierra, y claramente no es así. Este tipo de seminarios ayudan a crear una consciencia y a mirar ciudades más exitosas. Por ejemplo Londres, Copenhague, o Zúrich, que son ciudades mejores que las de América latina en términos de espacios peatonales, mejores espacios públicos, parques, etc.

Lo que hace falta también es hacer cosas completamente distintas, redes de vías peatonales, o redes de vías sólo para bus, especialmente en ciudades como, no digamos Santiago que ya está casi terminada, pero qué tal en África, donde las ciudades serán mucho más grandes de lo que son hoy. Gran parte de la ciudad de Nairobi del año 2070 se está por hacer, y podría hacerse completamente distinta, con parques que vayan de lado a lado, de vías solo para buses, una manera distinta de vivir.

JVP: Para que eso ocurriera, habría que tomar las riendas políticas.

EP: Finalmente son los políticos los que toman las decisiones de las ciudades. A uno pueden o no gustarle los políticos, pero la realidad es que los políticos toman las decisiones. Sin embargo, lo que nos falta es cuestionar la visión de ciudad.

La gente tiene muy clara cuál es la vivienda ideal que quisiera, pero no tiene claro la ciudad que quiere. De eso no se habla, no se tiene claro ni el barrio, ni siquiera la cuadra. Si tú le preguntas a la gente en Santiago…cómo es su cuadra ideal, de qué altura quiere sus edificios, ¿tenemos mesclado lo residencial con el comercio, o no?, ¿de qué ancho deben ser las aceras?, ¿tenemos ciclorutas, o no?, en fin…

Posiblemente uno lo podría llegar a tener claro, pero eso toma tiempo. Creo que no dedicamos suficiente tiempo a construir nuestra visión de ciudad. Creo que hace falta poner más en práctica ese ejercicio.

JVP: ¿Crees que las visiones prestadas de otros lados, ayudan a crear o a generar una visión propia?

EP: Claro, lo que yo creo es que la gente en el mundo se parece más de lo que uno cree. Por ejemplo en América Latina, el sistema de buses colombiano, TransMilenio, lo aprendimos de Curitiba. Son pocas las cosas que se replican en un lado y no funcionan en otra…

JVP:…en Santiago, por ejemplo, donde replicamos el TransMilenio en el Transantiago…

EP: No, yo creo que Transantiago va a ser el mejor sistema de buses en America Latina muy pronto. Lo que pasa es que hubo una serie de errores políticos, una serie de errores en la implementación, pero tiene cosas muy buenas, como por ejemplo, tienen el sistema de tarjeta electrónica más sofisticado de América Latina, y sustituyeron todos los buses tradicionales de manera simultánea…

…yo creo que Transantiago tuvo muchos problemas de implementación, además de problemas políticos entre la derecha y la izquierda, pero obviamente yo estoy convencido que el Transantiago va a ser el mejor sistema de buses en América Latina en unos 4 o 5 años.

JVP: En cuanto a sistema de transporte de Bogotá, ¿qué porcentaje de Transmilenio es subsidiado por el Estado?

EP: Cero. TransMilenio no tiene ningún tipo de subsidio del Estado. El Estado construye la Infraestructura, pero los buses pagan todos los impuestos. A diferencia de los metros, que generalmente no pagan los impuestos de importación o tienen tarifas subsidiadas, el TransMilenio paga aranceles a la importación de los buses, paga impuesto a la venta de los buses, paga impuesto de renta, paga impuesto de rodamiento – como los carros que pagan por usar las vías. El costo de construcción de vía lo paga -finalmente TransMilenio- a través de impuestos, como cualquier vehículo. No solamente se autofinancia, sino que paga muchos impuestos. Yo no me siento orgulloso que no sea subsidiado. Me parece bueno que el transporte público sea subsidiado.

Por otro lado, hay una cosa equivocada, TransMilenio tiene un problema grandísimo. En Bogotá están todos los buses tradicionales que hacían la guerra del centavo y competían como locos. Cada bus de TransMilenio que entra al sistema, tiene que comprar nueve (9) de los tradicionales y además pagar por la chatarrización de los buses viejos. Es una cosa completamente loca. Toda la ciudad quiere que entren los buses nuevos, pero le estamos cobrando todo el costo de sacar los buses viejos de circulación a los usuarios del TransMilenio. A quienes se le debería de cobrar esos impuestos, es a los usuarios de los carros. Esto duplica el costo de los buses. Como sube el costo, los buses van muy llenos. Lo que te quiero enfatizar es que TransMilenio, además de autofinanciarse, paga una cantidad de impuestos inusitados. En Bogotá el Transmilenio representa aún solamente el 25 o 30% de la totalidad de los buses de la ciudad. Todavía falta sacar el 70%.

JVP: En Chile se ha puesto el tema en la mesa sobre Nacionalizar el sistema de Transporte Público. ¿Qué opinión tienes al respecto?

EP: ¡NO! Eso sería una locura. Yo creo que los buses nunca deben ser del Gobierno. Por lo menos, en Colombia, un bus del Gobierno, que sale del norte llega al sur con otro motor, bueno, eso es en el peor de los casos, pero en el mejor de los casos es una operación ineficiente. Yo creo que el Estado debe tener una pequeña operación, y subcontratar, pero los buses que sean de privados y que se les pague por kilómetros, no por pasajeros, para que sea un sistema moderno.En Chile me parecería muy extraño, ya que nos han enseñado en América Latina a ocupar el sistema privado para todo. Un bus del gobierno es un desastre. Me parece que sería un error inmenso. pURB

12.15.2010

Oscar y Daniela

Oscar y Daniela son grandes amigos de mi familia, digo "son" en presente porque los cristianos creemos en la vida mas allá de la muerte, Ambos me ayudaron mucho cuando era solo un estudiante, Daniela se fue hace un tiempo y hoy Oscar depende de una maquina para vivir, me entristecen muchas cosas, pero mucho mas el no haber tenido el tiempo para haber devuelto tanto amor que recibí de ellos, la canción es cursi...no me importa...es un cover de los chicos de Liverpool que expresan un poquito de lo que ahora siento.




12.14.2010

Mario Vargas Llosa, Retorno del Fujimorismo seria una catástrofe.

El Premio Nobel a su arribo a Lima aseguró que si se da el caso hará todo lo posible para evitar que la hija de Fujimori llegue al poder.
"Si la hija del dictador, que está condenado a la cárcel por criminal y por ladrón, tiene la posibilidad de ser presidenta del Perú, voy a ser uno de los peruanos que va a intentar impedirlo por todos los medios legales posibles. Creo que eso (un gobierno de Keiko Fujimori) sería una verdadera catástrofe para el Perú", señaló en rueda de prensa en el Grupo Aéreo N°8.

12.09.2010

A quien le importa?

Fotografía de Martín León g.


















A nadie le importa, en Barranco viven un montón de escritores, periodistas, artistas….pero a la mayoría de ellos les importa un pepino la ciudad en que viven….viven en Barranco solo para decir “ oh tengo un taller en Barranco”.

La sociedad barranquina simplemente me enferma, es rancia, dividida, presumida y acavariada, muy venida a menos, y es la que ha permitido esto que hoy nos pasa, el parque municipal de Barranco que es mucho más bella que la Plaza botero en Medellín, luce abandonada y ocupada llena de grafitis.

Y me entristece porque como dije al principio a nadie le importa, nadie es responsable de nada, se ocupa la vía publica y el comisario no dice nada, probablemente ya tenga resuelta su navidad  con la coima que podría haber recibido de la gente de la feria de “EL Trigal” o del mismo Mezarina, y los partidos políticos que ensuciaron la ciudad en las elecciones pasadas, no dicen nada ..el PPC, APRA, AP, SP, FS....son solo muertos vivientes que se despiertan en temporada de elecciones.

Los matones manejan barranco, el Alcalde se va lucrando hasta el último día con lo que puede, hoy los regidores aprobaron que el Sport Point lugar en  la playa que fue concesionado como lugar de deporte se convierta al parecer en lugar para discotecas.

Hace unos días una amiga me dijo que era un tránsfuga por pensar en irme de esta ciudad, Barranco hoy simplemente deprime, deprime ver solo a unos pocos preocupados por el sitio en que viven, deprime ver el paseo Chabuca Granda ocupado, deprime ver la Ermita llena de toldos.

Esta ciudad necesita un Clint Eastwood como en “Gran Torino”, alguien que ponga orden y cual vaquero urbano, pues tome su arma y espante a estos matones, alguien que busque a los más jóvenes a mejorar su calle, arreglar el césped de su vecino.

Pero la realidad es otra, en esta ciudad ya no hay héroes, y ya no es una ciudad para seres humanos, Barranco sirve solo para emborrachase, fumarse un troncho, grifo, paco o como le llamen en tu país, divertirte un rato, pues en Barranco divertirte es barato y el telo (hotel) te sale barato también si vas con tu hembrita, quince soles y con cable incluido, si no una meretriz al paso te puede atender por allí; puedes orinar donde quieras, y nadie dice nada.

El día sábado 11 de diciembre mi madre cumple un montón de años y me da vergüenza que venga a un lugar donde no se puede ni caminar. Que estoy pensando en mudarme, si lo estoy, la ciudad debe ser un lugar para disfrutar no para soportar, y en Barranco estamos hace mucho tiempo soportando la ciudad.

Si fuéramos 400 vecinos, solo el 1% de los que vivimos aquí, podríamos desmantelar la feria del Trigal(pues el Ministerio de Cultura dice que es Ilegal), pero no lo somos, somos solo unos pocos preocupados por muchos y muchos a los cuales ya no les importa nada.

Entonces Te quedaras viendo esta pantalla, o probablemente pondrás en facebook “me gusta” lo que escribes…sabes que… no me interesa, ¿porque no sales a la calle?, anda a la comisaria!!!, quéjate con el comisario!!!, habla con los funcionarios de la municipalidad!!! Que además trabajan y cobran aguinaldo hasta el último día de este mes, ellos están para servirnos, y no para servirse ellos de nuestra ciudad.

¿Hasta cuando el sinónimo de peruano o latinoamericano va a seguir siendo o el de gallinas o el de pendencieros?

La plata llega sola

Por Jaime Bayly en Diciembre 5, 2010

























Este año ha sido una montaña rusa para mí. Lo comencé en Bogotá. Hacía un programa en NTN. Era la campaña presidencial colombiana. Cuando empecé a mostrar simpatías por Mockus, vino al hotel el jefe de la policía secreta y me dijo que sus espías en Caracas habían descubierto que Chávez había ordenado que me matasen y que debía irme de Colombia. El policía, íntimo de Juan Manuel Santos, me mintió y pensó que saldría huyendo. Le dije: No se preocupe, Felipe, tengo una enfermedad terminal, moriré en seis meses, de modo que si Chávez me mata antes, me hará un gran favor. Y me quedé en Bogotá. Cuando los colombianos eligieron a Santos, me mudé a Lima para ser candidato presidencial. Un partido menor, Cambio Radical, me apoyaba. Pero dicho partido respaldó, sin consultarme, la candidatura a la alcaldía de Lima de un asaltante de caminos llamado Alex Kouri, deslealtad que me obligó a romper mi alianza con Cambio Radical.

Fue entonces cuando Enrique Ghersi me animó con entusiasmo a fundar un partido político, ``No Nos Ganan'', y aseguró que podía recoger medio millón de firmas antes de fin de año. Con parejo entusiasmo, me pidió 300 mil dólares para recolectar las firmas. Delicadamente, me excusé y no le di el dinero.

Sin embargo, no renuncié a mi ambición de ser candidato. En efecto, me reuní con la plana mayor de Acción Popular (una reunión en la que el más joven contaba 75 años) y acordamos que sería el candidato. Luego de la reunión, y como alguien me había susurrado que un tal Lescano quería ser candidato del partido, hice llamar al amigo Lescano y le pregunté si él sería candidato, puesto que en ese caso no competiría con él. Lescano me dijo que lo estaba pensando y me llamaría. Por supuesto, no llamó. Por consiguiente, decidí no inscribirme en Acción Popular.

Fue entonces cuando cité en el mismo café a un joven, Gonzalo Aguirre, quien tiene un partido o secta o cofradía o club de amigos inscrito para participar en las elecciones. Le dije a Aguirre que quería ser candidato de ese partido. Aguirre se entusiasmó. Organizó una reunión con la plana mayor de su partido, que me sometió a un interrogatorio de cuatro horas. Días después, Aguirre me dijo que me habían aceptado como candidato. Magnífico, le dije. Luego llegó un lunes y Aguirre quiso verme con incomprensible urgencia. Yo me encontraba enfermo y no podía verlo y le hice saber que no podía atenderlo. Por misteriosas razones, Aguirre me dijo que ya no sería candidato presidencial de su cofradía.

No quedó entonces más remedio que llamar a Lucho Bedoya el viejo, y cuando digo ``el viejo'' lo digo con respeto y admiración, porque Lucho Bedoya se aproxima a cumplir un siglo de vida y sigue creyendo que Lourdes Flores va a ser presidenta del Perú, cuando sería más realista postularla al Club de Corazones Remendados. Algo desconcertado por mi llamada, me citó en su estudio jurídico (una casa que parecía un salón de velatorios o una funeraria). Asistí puntualmente. El doctor Bedoya fue amable. Hablamos dos horas. Por momentos se perdía, divagaba, contaba zarandajas de su infancia o su juventud que no remataba, pero cada siete minutos entraba una señorita y le daba una taza de café y lo revivía con esa dosis de cafeína que lo mantenía lúcido y erecto. Le dije a Bedoya que quería ser candidato del PPC. Bedoya me dijo: Yo ya estoy retirado, hijo, ahora la que manda es Lourdes. Luego me recomendó que me dedicase a recolectar firmas para mi partido.

Por último, invité a cenar a mi casa al presidente Alan García, accidente genético que gobierna al Perú. Cuando García hundió sus oceánicas posaderas en el sofá, sentí un crujido ominoso y temí que el mueble se partiría. Alan me animó a ser candidato. Le dije que no tenía suficiente dinero y mi madre no se manifestaba. Le pregunté cuánto ganaba el presidente del Perú. No parecía saberlo. Algo así como 3 mil dólares al mes, me dijo. Con esa plata no puedo mantener a mi familia por cinco años, le dije. Y no soy un ladrón ni tengo ganas de aprender el oficio, añadí. Alan soltó una risotada y sentenció la frase de la noche: ``No seas tonto, hombre, la plata llega sola''.

Fue esa noche que decidí que no sería candidato presidencial y recordé que hacía veinte años me había propuesto ser un escritor y me prometí que dedicaría lo que me quedase de vida (que no ha de ser mucho) a seguir siendo un escritor.

Discurso del Nobel de Literatura, "Elogio de la Lectura y la ficción" por MVLL

http://www.youtube.com/watch?v=QTkPLzysklY

12.08.2010

Discurso del Nobel de Literatura, "Elogio de la Lectura y la ficción" por MVLL






















“El nacionalismo deriva fácilmente en fascismo”

Para todos los que me conocen no soy un hombre de izquierda, soy de una generacion que no cree en ambas, ni derechas ni izquierda, de todas maneras creo en la pluralidad y esta entrevista nos muestra un lado interesante de esta izquierda algo escondida, la Entrevista es de Patricia Wiesse y  Gerardo Saravia
















Conversando con Luis Guillermo Lumbreras:
El ex Director del Instituto Nacional de Cultura (INC) es uno de los más importantes arqueólogos latinoamericanos. Su libro Los orígenes de la civilización en el Perú ha sido recomendado entre los 60 que todo peruano culto debiera leer. Ha sido fundador de la primera Facultad de Ciencias Sociales en el Perú: la de la Universidad San Cristóbal de Huamanga, donde conoció y llegó a ser amigo de Abimael Guzmán. Fue director del INC durante el Gobierno de Toledo. Marxista convicto y confeso, reconoce culpas generacionales y se adapta a los nuevos tiempos. 



¿Cuánto ha cambiado tu visión de la sociedad desde que escribiste Los orígenes de la civilización en el Perú?
Lo escribí hace 40 años, en 1970. En ese lapso se produjo la guerra interna y los cambios de los años 90 en el mundo. Nuestra imagen del socialismo ideal se derrumbó. No fue tanto la caída del Muro de Berlín, sino la caída de todo un conjunto de alternativas que nosotros nos proponíamos, los ideales leninistas, los de la revolución que el propio Marx planteó; todo eso se desdibujó por el traslado de la teoría de la dictadura del proletariado a la de la dictadura concreta con el estalinismo conduciendo el proyecto socialista.


Hay quienes dicen que la visión que transmites en ese libro es un poco esquemática. ¿Hay algo que le cambiarías?
Una de las cosas que más me gustó de ese libro fue su condición panfletaria. A mí no me gusta leer cosas complicadas, aunque tengo que hacerlo y sufro mucho. Prefiero lo simple. Alguna poesía de Vallejo, por ejemplo, me resulta difícil. Ese libro fue una gran experiencia: lo escribí en quince días. No tenía con qué regalarle algo a mi hijo de diez años; mi sueldo de profesor universitario con las justas me alcanzaba. Lo terminé antes de la Navidad y se lo regalé. Tuvo mucho éxito incluso conmigo, porque ése es el único de mis libros que he vuelto a releer.

¿Fue el primero de los más de 25 libros?
No, ya Paco Moncloa había publicado mi tesis doctoral, que transformé en texto universitario. Se llama De los pueblos y las culturas en el Antiguo Perú, que también tuvo mucho éxito. Se tradujo al inglés, al japonés. Se convirtió en texto universitario en los Estados Unidos: doce ediciones. Después he escrito libros densos, pesados, informes de trabajos de investigación que yo digo que solo leerán mis amigos.

Volviendo a las “desilusiones socialistas” que se suceden paulatinamente a lo largo de varias décadas: uno de los referentes era la Revolución Cubana. ¿Todavía te emociona el proceso cubano?
Lo ejemplar de la experiencia cubana es la postura de resistencia de un pueblo para conducir un proyecto de vida por encima de todas las dificultades inimaginables. Pero se logró con un proyecto dictatorial, una línea estalinista. Fidel Castro impuso una férrea postura dictatorial para poder conducirlo.

Paralelamente, viviste la etapa de Velasco Alvarado.
Sí. Nosotros en la década de 1960 levantábamos la bandera de la reforma agraria, de la reforma industrial, de la lucha por el petróleo; todo eso era parte de nuestro discurso revolucionario. Y, desde luego, planteábamos la lucha armada. Yo no conozco a gente de izquierda de esa década que no haya pensado que el camino era el cubano, el chino, o el leninista. Y de pronto nos encontramos con una situación inverosímil: ¡Un soldado —por principio, teníamos la imagen del soldado de derecha— que planteaba nuestras mismas reivindicaciones desde el cuartel y desde una mesa de Palacio de Gobierno, una cosa inaudita!

¿Pero estuviste a favor de esas reformas, o mantuviste una posición contraria al régimen?
Yo veía que había muchas reformas, pero no eran profundas. Lo que más valoro de ese proceso es que encontré la posibilidad de hablar con cierta libertad. Antes de Velasco, los libros de Marx había que tenerlos enterrados. En el aeropuerto me detuvieron por llevar el libro La revolución neolítica porque tenía la palabra revolución y unas líneas rojas. Eso se terminó con Velasco. También pude publicar con cierta libertad y decir lo que pensaba. Escribí un libro sobre arqueología social. Por primera vez entré a trabajar para el Estado como director del Museo Nacional. En cambio, antes estuve preso por decir “cosas malas” contra el Estado.

¿Cuándo sucedió eso?
En el 65; me vincularon a las guerrillas del MIR. Y luego por dar un discurso furibundo sobre las contradicciones de clase en el Perú.

¿Te sigues considerando marxista-leninista?
He tratado de ser marxista-leninista, de estudiar bien asumiéndolo como una postura crítica y analítica. Creo que lo he logrado a medias, porque tengo un peso muy fuerte de una ideología positivista de la ciencia. Una de las cosas que yo le agradezco a mi postura marxista es la posición de la autocrítica como método permanente de avance. 

¿La corriente de la arqueología social de la que has sido fundador tiene que ver con este análisis marxista?
A mí la arqueología me atrajo porque podía entender por qué estamos como estamos ahora. Todos los peruanos tenemos algo de Chavín, algo de Huari, de los Incas. Hemos heredado un conjunto de mecanismos de apropiación de ese territorio que nos hace ser lo que somos. Y nuestras debilidades están asociadas a nuestra historia. Yo estoy convencido de que el traslado de la experiencia europea al mundo nuestro lo destruyó, porque nos inclina a creer que podemos ser París, Nueva York. No hay cómo, porque nuestras formas de desarrollo son distintas; los estadounidenses o franceses nunca hubieran podido llegar a un Machu Picchu. En el estadio de desarrollo de Chavín, que es un neolítico avanzado, en Francia lo que había eran unas fortificaciones de aldeas humildes. Y eso es importante.

¿Cuándo dejas de creer en la lucha armada como método para llegar al poder?
En plena lucha armada. Cuando descubrí que a Sendero Luminoso lo inventaron. Yo pienso que este horrible fantasma, este concepto, fue construido. Fue la única garantía que tuvo el poder militar para gobernar. Y el poder militar ha gobernado desde Belaunde hasta que entró Paniagua. El mecanismo fue simple: había zonas de emergencia donde gobernaban los gobiernos cívico-militares. Los cívicos dependían de los militares. Ese proceso estaba garantizado mientras existía terrorismo probable. Digo que se construyó porque yo veía a los senderistas caminando por las calles: los pudieron capturar fácilmente, no era algo tan clandestino. Eso me llamaba mucho la atención.

Tú conociste en la universidad a Abimael Guzmán. Cuando María del Pilar Tello te entrevistó para su libro Sobre el volcán, dices que lo apreciabas. ¿Te hubiera gustado visitarlo en la cárcel?
Más bien Abimael negó que fuera mi amigo; dijo que él no tenía amigos sino camaradas. Sí me hubiera gustado visitarlo para conversar con él sobre lo que estaba pasando. Yo en eso siempre fui leninista: creo que el terrorismo no es un arma revolucionaria. Se usa el terror para diezmar a la gente. Hubiera querido conversar con él sobre el rumbo que tomaban las cosas. Yo atribuía las acciones a la estructura de Sendero, que era de jefaturas autónomas. Entonces el jefe de un comando desarrollaba acciones sin necesidad de consultar a partir de una línea genérica. Eso permite fáciles errores. Yo lo atribuía a eso.

Por ejemplo Lucanamarca: ¿Pensaste que la orden la había dado la dirección regional y que Abimael no sabía?
Yo pienso que ahí hubo intervención de los mandos y que la acción concreta la condujeron los que estaban en el campo. Es muy difícil; en esa época ni había celulares. Ahí debe haber habido desbordes hasta personales. ¿Qué cruza por la mente de gente que está abandonada y frente a la guerra?

Hablar bien de Guzmán en ese momento fue un escándalo. Te acusaron de prosenderista. ¿Por el lado de Sendero también hubo presión? ¿Hubo cierta discriminación por el lado de algunos intelectuales?
Hubo de todo. Pero yo tenía una idea más romántica de la revolución, me identificaba con los focos guerrilleros, una guerrilla a lo Che Guevara. Por el lado de los intelectuales, yo siempre asumí una posición académica muy seria, y no se metían conmigo. La marginación se daba porque no podía asumir cargos en la universidad. Yo era muy amigo de Tito Flores, de Manuel Burga, de Nelson Manrique, y ellos nunca me discriminaron.

Hubo intelectuales como Alfredo Torero, como Pablo Macera, que estuvieron cerca de SL. ¿Qué pasó con Macera? Él llegó a declarar que solo había dos opciones: estar con los militares o con SL.
Pablo era una persona muy contestataria. Yo siempre tenía confrontaciones amistosas con él. Pero de pronto optó por algo que nadie de nosotros imaginó: meterse en un gobierno que ya estaba deteriorado. Yo lo vi hasta bailando. Es una lástima. Creo que fue la inseguridad económica, para resolver lo económico.

¿Estás de acuerdo con la visión de la Comisión de la Verdad?
La parte que yo leí del Informe me conmovió mucho, las declaraciones de la gente. Creo que en la CVR hubo de todo, y no todas las personas estaban metidas en las vísceras de la gente del campo. El hecho de que la abogada Alva Hart se pusiera a llorar no me llama la atención para nada: para ella era algo parecido a lo que veía en TV. Otros eran anti, como Morote, una persona bastante alejada de los campesinos. El papel de Lerner fue bien importante, el de Carlos Iván Degregori fue destacado; ambos sirvieron para equilibrar y dar una versión sensata. Ese documento lo veo en perspectiva, nos va a permitir entender lo que pasó, casi como lo que nos dejó Arguedas en sus novelas o Scorza en Redoble por Rancas. Debe ser leído, evaluado y consumido de acá a diez años. Nos va a servir muchísimo para entender lo que ocurre en el país.

¿No crees que hubo condescendencia con los militares?
Creo que hubo mucha. Fue la parte de moderación que permitió que no se enterrase. Si hubiera sido más directo, no salía. El hecho de que fuera un cristiano como Salomón Lerner, que lo presentó de manera tan elegante, en un discurso que a mí me gustó mucho. Si no hubiera sido así, habrían enterrado el libro. Ahora están distorsionando el tema del Lugar de la Memoria. Ellos están en el poder y van a hacer todo para defenderse.

¿Cuál es tu visión del Gobierno de Toledo?
Dentro de las perspectivas de los gobiernos latinoamericanos, fue exitoso. Fujimori dejó una debacle, vendió todas las empresas públicas. Era un Estado vacío y corrupto. Fue positiva la presencia de Toledo, el punto de partida para el desarrollo económico que está dentro del sistema, liberal. En eso se avanzó muchísimo.

¿Te sentiste cómodo participando en un Gobierno de centro-derecha?
Una de las cosas importantes que hubo en mi relación con el presidente Toledo y Elianne Karp fue que ellos me dejaron hacer lo que yo consideraba y mis opciones no tenía que consultarlas con ellos; pude hacer lo que creía que tenía que hacer en la institución. Yo no estuve en el Gobierno, porque no opté por una postura política. Es más: yo me hubiera negado a hacerlo. En ningún momento Toledo y su gente me dijeron para militar en su partido. Ellos conocían mi posición marxista, mi opción socialista, y en ningún momento me cuestionaron.

¿Pero si hubiera habido un Ministerio de Cultura, hubieras sido el ministro?
Es posible.

¿Cómo se inició la relación con ellos?
Fue totalmente casual. Yo hice una presentación de la cultura Huari en el Museo de Antropología y ésta le interesó a la doctora Karp, que fue. Le agradecí, conversamos largamente, nos hicimos amigos, coincidimos en muchas cosas. Tenía una postura que me parecía muy próxima a la socialista. Me invitaron a una reunión con Toledo en la que se discutía cómo sería la presentación de asunción del mando en Machu Picchu. Mi opinión fue radical: le dije que lo iban a presentar de una manera folclórica. Toledo estuvo de acuerdo y dijo que de inmediato se acababa todo ese circo. Y así fue. Después se gestó lo del reclamo a Yale.

Debiste seguir aconsejándolo.
(Ríe.)




Nuevos vientos

¿Qué opinas de la que ahora se llama la izquierda moderna?Izquierda es un nombre muy generoso, amplio. Yo en este momento no encuentro izquierdas.
¿Votaste por SusanaSí. No porque [ella] sea de izquierda; en todo caso, es una izquierda bastante moderada. Creo que la gente que la acompaña viene de diferentes lados. Mi expectativa es que en este gobierno local no haya una opción autoritaria como la que existe y que García se ha encargado de generar.
¿En una segunda vuelta Toledo-Keiko, por quién votarías? Toledo, por supuesto. Frente a Keiko por cualquiera.
¿Entre los cuatro o cinco principales candidatos en la primera vuelta? Yo les temo mucho a los segundos gobiernos, pero a Toledo es al que le veo posibilidades de avanzar, porque conoce un poco más lo que ocurre en el Perú. De repente entre Toledo y no sé si Castañeda.

¿Y Ollanta?  Hay muchos amigos que lo apoyan y me han pedido que participe. El problema es que no soy nacionalista. Ideológicamente, el nacionalismo deriva fácilmente en fascismo, evade todo compromiso con las clases sociales.